Tallar con palabras

Descubrí cómo contar tus historias

Muchas veces me preguntan por qué elegí ese nombre para los talleres de narrativa que coordino. Escribir es un trabajo de orfebrería. Encontrar la palabra justa, como decía Flaubert, aunque la trampa está en ese “encontrar”. La búsqueda no se da en el vacío, la palabra que la historia, tu historia, necesita no aparece mágicamente de la nada, nadie te la sopla al oído (incluso cuando lo sentís así).

Escribir es ser un ebanista, es ir puliendo, sacando los excesos, ir encontrando la forma. Escribir es tallar tu historia en palabras. Y para eso, ¿qué mejor que compartir la experiencia con otros, encontrar guía e inspiración en la mirada ajena, en la que siempre se puede vislumbrar un destello de la propia?

Acá te cuento las distintas opciones de taller que dicto para ayudarte en ese camino.

Iniciación

¿Escribir es un deseo para vos, pero no lográs concretarlo? ¿Cuándo empezás a escribir te encontrás con la página en blanco?

Esta puede ser tu solución.

Seguimiento de obra

Escribís hace tiempo pero no sabés qué hacer con ese material acumulado. Tenés un proyecto de obra (novela, libro de cuentos) y querés un acompañamiento para lograr su mejor versión.

Grupal semanal

Tenés textos propios y querés juntarte con otras personas para leer, recibir devoluciones de otros lectores y aprender a dar tu opinión de manera fundada sobre lo que otros escriben.

¿Te interesa?