{"id":49,"date":"2010-11-11T02:01:00","date_gmt":"2010-11-11T02:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/azucenagalettini.com\/web\/uncategorized\/adelanto-del-libro-de-cuentos\/"},"modified":"2021-11-10T19:41:14","modified_gmt":"2021-11-10T19:41:14","slug":"adelanto-del-libro-de-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/ficcion-para-leer-gratis\/adelanto-del-libro-de-cuentos\/","title":{"rendered":"\u00a1Adelanto del libro de cuentos!"},"content":{"rendered":"<p>El maravilloso proyecto Sur de Babel, public\u00f3 \u00abMa\u00f1ana de sol\u00bb cuento que pertenece al libro <span style=\"font-style: italic;\">Lo \u00fanico importante en el mundo.<\/span><br \/>\nComo el sitio no existe m\u00e1s, les copio aqu\u00ed el cuento.<\/p>\n<span class=\"su-frame su-frame-align-left su-frame-style-default\"><span class=\"su-frame-inner\">\n<h3 style=\"text-align: center;\"><\/h3>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>Ma\u00f1ana de sol<\/strong><\/h2>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa noche tampoco hab\u00eda podido dormir. Despu\u00e9s de treinta a\u00f1os ya no consegu\u00eda dormir si \u00e9l no estaba con ella en la cama. Necesitaba poder estirar el brazo y tocarlo, o por lo menos escuchar su respiraci\u00f3n. Ahora ya ni las s\u00e1banas ten\u00edan su olor. Pero pod\u00eda estar tranquila: seguro que \u00e9l s\u00ed estaba descansando.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3. Ya empezaba a clarear. No ten\u00eda sentido quedarse en la cama si estaba despierta. Se duch\u00f3 y fue a preparar caf\u00e9. Era un desperdicio: no sab\u00eda cu\u00e1ndo iba a volver y era probable que terminara tirando casi toda la jarra, pero necesitaba tomar caf\u00e9 reci\u00e9n hecho. No soportaba el caf\u00e9 con gusto met\u00e1lico de la m\u00e1quina del hospital.<\/p>\n<p>\u201cVaya tranquila\u201d, le hab\u00eda dicho uno de los enfermeros, \u201cva a estar sedado toda la noche. V\u00e1yase a dormir, a ver si todav\u00eda la tenemos que internar a usted\u201d. Ella hab\u00eda sonre\u00eddo. \u201cPero si estoy bien\u201d, dijo aunque no deb\u00eda convencer a nadie.<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda es muy temprano\u201d, pens\u00f3 mientras saboreaba el caf\u00e9 reci\u00e9n hecho. \u00c9l iba a seguir durmiendo por un par de horas m\u00e1s. \u00c9sa era la rutina.<\/p>\n<p>Fue hasta el living y, despacio, levant\u00f3 la persiana. Sali\u00f3 al balc\u00f3n y se apoy\u00f3 contra la baranda. El cielo iba tomando un color rosado. El sol no se ve\u00eda: lo tapaban unos edificios. \u201cLa mejor orientaci\u00f3n es la del Este\u201d, hab\u00eda dicho \u00e9l cuando compraron el departamento. No hab\u00edan tenido en cuenta que igual, con todos esos edificios, nunca iban a poder realmente ver salir el sol.<\/p>\n<p>Se qued\u00f3 un rato as\u00ed, casi maravillada por esa transformaci\u00f3n que tra\u00eda un nuevo d\u00eda, hasta que tuvo fr\u00edo. Volvi\u00f3 a entrar y baj\u00f3 la persiana. Esperar ah\u00ed, esperar en el hospital, era lo mismo.<\/p>\n<p>Tom\u00f3 el subte. A esa hora iba casi vac\u00edo. Cuando las puertas ya se estaban cerrando, entraron corriendo dos chicas. Se sentaron frente a ella, ri\u00e9ndose, agitadas. Deb\u00edan venir de una fiesta, con el maquillaje corrido y los vestidos algo arrugados. Trataban de no hablar muy alto, pero el traqueteo del tren no llegaba a tapar sus risas.<\/p>\n<p>Faltaba todav\u00eda una estaci\u00f3n para llegar. Las puertas se abrieron. Sin pensarlo, baj\u00f3. Las puertas se cerraron detr\u00e1s de ella y el subte se fue. La gente caminaba hacia la salida. \u00bfPara qu\u00e9 hab\u00eda bajado? Ahora ya no importaba. Subi\u00f3 las escaleras y sali\u00f3 a la calle. Estaba despejado y ya se escuchaban cantar a algunos p\u00e1jaros. Era un lindo d\u00eda para caminar. Despu\u00e9s de todo, hasta el hospital no eran tantas cuadras y, de paso, hac\u00eda tiempo.<\/p>\n<p>\u00bfIba a volver a dormir alguna vez? Dormir como antes, profundamente, sin tener esa sensaci\u00f3n de que algo la acechaba. \u00bfCu\u00e1ndo iba a terminar esa pesadilla? \u00bfSe pod\u00eda terminar esa pesadilla? Si las cosas nunca iban a volver a ser lo que hab\u00edan sido&#8230; Ya no iban a poder ir a conocer Ushuaia, como \u00e9l hab\u00eda prometido tantas veces. \u00bfUshuaia? A esta altura lo \u00fanico que rogaba era que \u00e9l pudiera ir a la esquina. O aunque m\u00e1s no fuera, salir de la cama. Porque s\u00ed, \u00e9l en alg\u00fan momento iba a poder volver a la casa, a la cama que compart\u00edan, pero ella igual no iba a lograr dormir. Iba a estar siempre controlando cada uno de los movimientos de \u00e9l, a la espera; hasta que de nuevo, como las otras veces, tuvieran que internarlo, y pasar sus noches sin dormir en el hospital. No deb\u00eda pensar en eso. No ten\u00eda sentido pensar en eso ahora. Ahora lo importante era que \u00e9l se despertase sinti\u00e9ndose mejor. Quiz\u00e1s hoy le doliese menos, quiz\u00e1s algunos amigos viniesen a visitarlo y se quedaran un par de horas charlando de otra cosa, pensando en otra cosa.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 a la puerta del hospital. Se detuvo y mir\u00f3 hacia la calle. La ma\u00f1ana siempre hab\u00eda sido la parte del d\u00eda que m\u00e1s le gustaba, cuando la ciudad reci\u00e9n se pon\u00eda en movimiento. \u00bfPor qu\u00e9 no dar una vuelta manzana? Total, todav\u00eda era temprano. Baj\u00f3 el escal\u00f3n que hab\u00eda subido y se fue alejando.<\/p>\n<p>\u2013Permiso \u2013le dijo una se\u00f1ora con una nena de la mano, mientras pasaba. La nena llevaba puesto el guardapolvos del jard\u00edn y casi ten\u00eda que correr para seguirle el paso a su mam\u00e1. Gir\u00f3 su cabecita, la mir\u00f3 a ella a los ojos y le sonri\u00f3. \u00bfHac\u00eda cu\u00e1nto que no ve\u00eda la sonrisa de una nena?<\/p>\n<p>Ten\u00eda fr\u00edo de nuevo: era sue\u00f1o. Raro, porque siempre estaba cansada pero nunca sent\u00eda realmente el sue\u00f1o. Los ojos se le cerraban y sent\u00eda el cuerpo pesado. A lo mejor pod\u00eda recostarse un rato hasta que \u00e9l se despertara. Pero sab\u00eda que no iba pasar. En cuanto llegase a la habitaci\u00f3n y lo viese ah\u00ed, acostado en la cama, conectado a todos esos aparatos, ya no iba a querer dormir.<\/p>\n<p>Estaba de nuevo frente a la entrada del hospital. Mir\u00f3 la hora: hab\u00eda hecho mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que hubiera querido. \u00bfY si daba otra vuelta manzana? \u201cQu\u00e9 estupidez\u201d, se dijo y entr\u00f3. Fue derecho hacia los ascensores. Ya no ten\u00eda m\u00e1s sue\u00f1o. Un hombre joven esperaba junto a ella. Parec\u00eda ansioso. Volvi\u00f3 a apretar varias veces el bot\u00f3n, como si con eso pudiera hacer que el ascensor llegase m\u00e1s r\u00e1pido. \u201cPadre primerizo\u201d, imagin\u00f3 ella, y se sorprendi\u00f3 de s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Al entrar en el ascensor se vio en el espejo. \u00bfPor qu\u00e9 no se hab\u00eda maquillado un poco antes de salir? Con esa cara \u00e9l se iba a dar cuenta en seguida de lo cansada que se sent\u00eda. \u201cTendr\u00edas que dormir m\u00e1s\u201d, le dec\u00eda invariablemente cuando pod\u00eda hablar. \u201cPero si duermo bien\u201d, protestaba ella y desviaba la mirada para no ver los ojos tristes de \u00e9l. \u201cNunca me mientas\u201d, le hab\u00eda dicho cuando eran reci\u00e9n casados. \u00c9l siempre se daba cuenta cuando no le dec\u00eda la verdad.<\/p>\n<p>Entr\u00f3 en la habitaci\u00f3n y lo primero que mir\u00f3 fue la cama, como siempre. Todo estaba exactamente igual a como lo hab\u00eda dejado la noche anterior. \u201cTodo siempre est\u00e1 igual\u201d, se dijo y sinti\u00f3 verg\u00fcenza por pensarlo.<\/p>\n<p>Corri\u00f3 un poco la cortina para dejar entrar el sol. A lo lejos se ve\u00eda el parque. Abri\u00f3 la ventana y respir\u00f3 hondo. Sent\u00eda, inexplicablemente, el aroma del pasto reci\u00e9n cortado. Escuch\u00f3 un ruido y se dio vuelta: \u00e9l ya estaba despierto.<\/p>\n<p>Con la mascarilla en la boca no se ve\u00eda si sonre\u00eda o no, pero en los ojos mostraba m\u00e1s alegr\u00eda que con cualquier sonrisa. Igual sab\u00eda que a \u00e9l le habr\u00eda gustado poder sacarse la mascarilla y sonre\u00edrle. Siempre se pon\u00eda contento cuando lo primero que ve\u00eda al despertar era a ella esper\u00e1ndolo<\/p>\n<p>\u2013Buen d\u00eda \u2013le dijo ella y \u00e9l le hizo un gesto d\u00e9bil con la mano, se\u00f1alando la ventana.<\/p>\n<p>Los rayos del sol creaban un rect\u00e1ngulo brillante en la pared y, por un segundo, ella se qued\u00f3 casi fascinada con esa luz. Entonces \u00e9l volvi\u00f3 a se\u00f1alar la ventana. Ella la cerr\u00f3 y corri\u00f3 la cortina: el sol se hab\u00eda ido.<\/p>\n<p>Fue hasta la cama.<\/p>\n<p>\u2013Qu\u00e9 bueno que ya est\u00e9s despierto \u2013le dijo ella, acarici\u00e1ndole la frente; y nada le hubiera gustado m\u00e1s que poder mirarlo a los ojos.<\/p>\n<\/span><\/span>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El maravilloso proyecto Sur de Babel, public\u00f3 \u00abMa\u00f1ana de sol\u00bb cuento que pertenece al libro Lo \u00fanico importante en el mundo. 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