{"id":1964,"date":"2022-02-03T16:02:10","date_gmt":"2022-02-03T16:02:10","guid":{"rendered":"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/?p=1964"},"modified":"2022-02-10T13:21:38","modified_gmt":"2022-02-10T13:21:38","slug":"crianza-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/blog\/crianza-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Crianza siglo XXI: esos locos bajitos"},"content":{"rendered":"\n<p>La maternidad est\u00e1 llena de luces y sombras, no estoy diciendo ninguna novedad, y la crianza en el siglo XXI tiene desaf\u00edos extra, sin duda, pero cuanto m\u00e1s pasa el tiempo, m\u00e1s me convenzo que los desaf\u00edos de esas supuestas nuevas infancias siguen siendo los mismos. Y los miedos, ni hablar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este salpicado de situaciones con mi hijo, m\u00e1s que querer presentar mi mirada de la infancia (yo, como madre, que el observo el ni\u00f1o), elijo pensarlo como si Gael me prestara un poco sus ojos, contemplar el mundo desde su perspectiva. Pero claro, sigo siendo yo, eso es inevitable.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Te quiero libre, pero cerquita de m\u00ed<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1971\" srcset=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita-300x300.jpg 300w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita-150x150.jpg 150w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita-768x768.jpg 768w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Te-quiero-libre-pero-cerquita.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Dos segundos de distracci\u00f3n y puede ser el fin de algo. Lo s\u00e9, lo escuch\u00e9 ya mil veces. Pero no estoy preparada para que esos dos segundos no sean de distracci\u00f3n y pasen delante de tus ojos con plena conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hab\u00edamos saludado con el pu\u00f1ito, porque son ni\u00f1es pandemials. Mi hijo me hab\u00eda pedido upa y ella hab\u00eda salido corriendo, delante de m\u00ed y de su pap\u00e1 que aceler\u00f3 el paso para seguirla, mientras le dec\u00eda que no corriera.<\/p>\n\n\n\n<p>Y yo, que descreo de los efectos visuales de c\u00e1mara lenta y c\u00e1mara r\u00e1pida, juro que vi todo as\u00ed, lento y r\u00e1pido al mismo tiempo. La trompa del auto que sale del garage del edificio, la nena que se cruza, el grito del padre llam\u00e1ndola. Ella se detiene. Todo es a c\u00e1mara lenta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dejo de respirar y creo que aprieto m\u00e1s fuerte a mi hijo, que est\u00e1 en mis brazos. Y despu\u00e9s todo se acelera. Primero el auto me bloquea la vista y despu\u00e9s la veo. La mujer, que no s\u00e9 qui\u00e9n es, pienso que es otra madre del jard\u00edn pero despu\u00e9s entiendo que no, que estaba ah\u00ed, que lleg\u00f3 a tiempo, abrazando a la nena. Ella, que s\u00ed, est\u00e1 del otro lado. No ha pasado nada, me digo mientras me obligo a respirar, a no correr. Paso al lado de ellos, mientras el padre la reta, en\u00e9rgico, tan lleno de amor y de miedo. No dejo a mi hijo en el suelo, no la abrazo como querr\u00eda. Solo le acaricio r\u00e1pido la cabecita, que est\u00e1 gacha, recibiendo los retos del padre. Tranquila, compungida, pero sin llorar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un se\u00f1or que pasa le dice al padre que el auto estuvo mal, que sali\u00f3 sin mirar. Creo que defiende a la nena, o tal vez quiere calmar la angustia del padre, no s\u00e9. \u00c9l igual insiste que la nena no puede salir corriendo as\u00ed. Pienso que es mejor si nuestros hijos aprenden pronto a no confiar en que los adultos haremos las cosas bien, si no esperan que saquemos los autos despacio si nuestro garage est\u00e1 pegado a un jard\u00edn; mejor ense\u00f1arles a desconfiar de nosotros, del supuesto orden de las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Trato de no pensar en todo eso y me concentro en lo que hay: el sol, mi hijo sentado en el escal\u00f3n, esperando que abran la puerta. Sonriendo, siempre sonriendo \u00e9l. Le habla con gestos y su media lengua a la nena, como si quisiera decirle que ya pas\u00f3, o explicarle que nos asust\u00f3 a todos, o tal vez solo le hable de que pronto van a abrir la puerta y arrancar\u00e1 ese universo de juego, donde no hay padres y retos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la puerta se abre, s\u00ed, y ellos entran, apurados, como siempre. Yo me alejo sabiendo que las piernas ya no me tiemblan. No ha pasado nada, me digo, como si quisiera dejar algo atr\u00e1s, aunque todav\u00eda no s\u00e9 bien qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Criar un hijo lector<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1970 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector-300x300.jpg 300w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector-150x150.jpg 150w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector-768x768.jpg 768w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Criar-a-un-lector.jpg 1080w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cQuiero que mi hijo\/a lea?\u201d. Y s\u00ed, \u00bfqui\u00e9n no querr\u00eda eso? Si hasta los adultos que no leen quieren que sus chiquilines lo hagan. Pero el otro d\u00eda pensaba \u00bfcu\u00e1ndo empieza el amor por los libros?<\/p>\n\n\n\n<p>Algo que a lo que me encanta prestarle atenci\u00f3n es qu\u00e9 elige mi hijo cuando reci\u00e9n llegamos a casa despu\u00e9s de estar unos d\u00edas afuera.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta vez hab\u00edan sido 15 d\u00edas, algo inaudito en los \u00faltimos dos a\u00f1os. Lo dej\u00e9 en su pieza para entrar bolsos mientras el pap\u00e1 estacionaba el auto.<\/p>\n\n\n\n<p>Me imagin\u00e9 que a los cinco segundos lo iba a tener al lado m\u00edo. Mejor dicho, en mi camino. Pero no, a \u00e9l le encanta romper con las expectativas (ni se imaginan cu\u00e1nto). Pude entrar los bolsos y su cochecito sin ninguna interrupci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo escuchaba hablando en esa lengua inentendible suya. Me acerqu\u00e9 despacio y lo espi\u00e9.Estaba sentadito en su cama, con varios libros alrededor. Gesticulaba y se\u00f1alaba cosas p\u00e1gina a p\u00e1gina, mientras las iba pasando.Terminaba con uno, se bajaba, iba a su bibliotequita, eleg\u00eda otro y volv\u00eda a subir, con mucho cuidado; el elegido en brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>La escena se repiti\u00f3 hasta que en la biblioteca no quedaban m\u00e1s libros.<\/p>\n\n\n\n<p>No lo film\u00e9, porque soy lenta de reflejos (y me gusta decirme que es porque me concentro en estar presente, en ser YO la que registra y no el aparato).<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando me vio, se sonri\u00f3 y fue a la puerta a esperar al padre. Yo me debo haber quedado mir\u00e1ndolo con cara de boba. Sent\u00ed que algo hab\u00eda hecho bien, pero al mismo tiempo, que ese \u201clogro\u201d no me pertenec\u00eda. Iba mucho m\u00e1s all\u00e1 de mi ejemplo de lectora, de la cantidad de libros en casa, de que no puedo comprarme uno sin elegir otro para \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese amor tambi\u00e9n es suyo, es parte de qui\u00e9n \u00e9l es, y yo solo cre\u00e9 el ambiente propicio para que pueda explorarlo. Y claro, tambi\u00e9n sent\u00ed \u201cesto tengo que registrarlo\u201d. As\u00ed que ac\u00e1 estoy, cumpliendo conmigo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que ense\u00f1a la risa<\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"1024\" data-src=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa-1024x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1969 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa-300x300.jpg 300w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa-150x150.jpg 150w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa-768x768.jpg 768w, https:\/\/azucenagalettini.com\/web\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Lo-que-ensena-la-risa.jpg 1080w\" data-sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 1024px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1024\/1024;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A mi hijo Gael, la risa lo hace llorar. No cualquier risa, ama re\u00edrse, de hecho, pero si alguien larga una carcajada y \u00e9l no entiende por qu\u00e9, se pone a llorar. \u00bfDemasiada emoci\u00f3n imprevista para que su cuerpito de dos a\u00f1os (ya deber\u00eda decir casi tres) procese?<\/p>\n\n\n\n<p>Durante un tiempo esa angustia repentina suya me preocupaba, por m\u00e1s que calmarlo era f\u00e1cil: bastaba con explicarle de qu\u00e9 nos re\u00edamos y abrazarlo.Pero entonces record\u00e9 algunas escenas de mi propia infancia. Llorar con desconsuelo, por ejemplo, cuando mi hermano me dijo que mi abuela no viv\u00eda en el mismo barrio que nosotros. Me negu\u00e9 a creerlo: si pod\u00edamos ir caminando a su casa y no tard\u00e1bamos m\u00e1s de diez minutos. Mi hermano me insist\u00eda que no, que viv\u00edamos en Almagro y ella en Caballito. Cuando mi mam\u00e1 me lo confirm\u00f3, llor\u00e9 a mares, como si esa diferencia implicara algo m\u00e1s que delimitaci\u00f3n geogr\u00e1fica. No pod\u00eda explicar qu\u00e9 me alteraba tanto. Ahora creo que era el desconcierto de que el mundo no era como me lo hab\u00eda configurado.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que lo miro a Gael cuando llora porque nos re\u00edmos sin \u00e9l, le explico qu\u00e9 nos caus\u00f3 gracia, y le digo al padre: \u00aby s\u00ed, lo saca de m\u00ed\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La maternidad est\u00e1 llena de luces y sombras, no estoy diciendo ninguna novedad, y la crianza en el siglo XXI tiene desaf\u00edos extra, sin duda, pero cuanto m\u00e1s pasa el tiempo, m\u00e1s me convenzo que los desaf\u00edos de esas supuestas nuevas infancias siguen siendo los mismos. 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